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Andrés Panasiuk

La capacidad de liderazgo o más específicamente, la falta de capacidad de liderazgo, fue el tope de la eficacia de los hermanos Mc Donald.

En 1954, los hermanos cerraron un trato con un hombre llamado Ray Kroc, quien sí era un líder. Kroc había estado dirigiendo una pequeña compañía que él mismo había fundado, dedicada a la venta de máquinas para hacer batidos. Él conocía a los Mc Donald. El restaurante de éstos era uno de sus mejores clientes. Tan pronto visitó el negocio, tuvo la visión de su gran potencial, pudo ver en su mente al restaurante en toda la nación, en cientos de mercados. Al poco tiempo cerró un trato con Dick y Maurice, y en 1955 creó Mc Donald’s System, Inc. (llamado posteriormente Mc Donald’s Corporation).

Kroc inmediatamente compró los derechos a una franquicia a fin de poder usarla como modelo y prototipo para vender otras franquicias. Entonces comenzó a formar un equipo y a erigir una organización para convertir a Mc Donald’s en una entidad nacional. Reclutó y empleó a la gente más hábil que pudo encontrar, y cuando su equipo creció en tamaño y capacidad, sus asociados reclutaron a otras personas con capacidad de liderazgo.

En los primeros años, Kroc sacrificó mucho. Aunque tenía más o menos cincuenta y cinco años, trabajaba largas horas exactamente como lo había hecho al entrar en los negocios treinta años atrás. Eliminó asuntos superfluos en casa, como su afiliación en el club campestre, lo cual, según dijo él después, añadió diez golpes a su juego de golf. Durante sus primeros ocho años con Mc Donald’s, no recibió salario. Y no sólo eso, sino que personalmente pidió dinero prestado al banco y suspendió su seguro de vida para ayudar a cubrir los salarios de unos cuantos líderes clave que deseaba mantener en el equipo. Su sacrificio y su liderazgo dieron buenos resultados. En 1961, por la suma de $2.7 millones, Kroc compró los derechos exclusivos de los hermanos Mc Donald’s, y procedió a convertir la compañía en una institución norteamericana y una entidad mundial.

El «tope» en la vida y el liderazgo de Ray Kroc era obviamente mucho más alto que el de sus predecesores. En los años que Dick y Maurice Mc Donald habían intentado otorgar la franquicia de su sistema de servicio de comida, solamente pudieron vender el concepto a quince compradores, y sólo diez de estos realmente abrieron restaurantes. Y aun en esa pequeña empresa, su liderazgo y visión limitados representaron obstáculos. Por ejemplo, cuando su primer concesionario, Henil Fox de Phoenix, les dijo que deseaba llamar Mc Donald’s a su restaurante, la respuesta de Dick fue: «¿Para qué? Mc Donald’s no significa nada en Phoenix».

Por otra parte, el tope del liderazgo en la vida de Ray Kroc iba por las nubes. Entre 1955 y 1959, Kroc tuvo éxito en la apertura de cien restaurantes. Cuatro años después, había quinientos Mc Donald’s. Hoy la compañía ha abierto más de treinta y un mil restaurantes en ciento diecinueve países. La capacidad de liderazgo o más específicamente, la falta de capacidad de liderazgo, fue el tope de la eficacia de los hermanos Mc Donald.